Mañana me despierto y desayuno te o café, depende la ocasión.
Trato de evitar el almuerzo. Si veo que no es posible (no por cuestión de hambre, sino por mis amigos) me como una manzana.
A la tarde ejercito. No meriendo.
A la noche se supone que salimos a cenar, como creo que va a ser un lugar de comida chatarra, todavía estoy en duda en que voy a hacer. Dudo que ahí vendan ensaladas. AAAAAAAAARG!
No hay comentarios:
Publicar un comentario